Psicología Coaching Ejecutivo

¿A quién se dirige?

A personas que se dedican al mundo empresarial ocupando puestos de Dirección General, Gerencia, Dirección de Áreas Funcionales, Técnicos y Profesionales Autónomos.

El aspecto diferencial es que el cliente busca mejorar dentro del contexto laboral por lo que los objetivos tienen que ver con necesidades empresariales de rendimiento y satisfacción. Es habitual trabajar el desarrollo de competencias para hacer frente a nuevas posiciones, nuevas funciones, mejorar el desempeño en el liderazgo, eficiencia, comunicación, etc.

¿Qué beneficios se consiguen?

Es un proceso para lograr un cambio en los comportamientos que:

Aumenta la eficiencia profesional y la calidad de la vida laboral del cliente, redundando en los resultados de la empresa.

Transfiere inmediatamente los avances al desempeño profesional.

Reduce el tiempo de adaptación de un profesional a nuevas funciones.

Se adquieren estrategias de pensamiento de alto rendimiento que cambian la forma de abordar los temas y tomar decisiones consiguiendo resultados de mayor alcance.

¿En qué casos se aplica este tipo de Psicología Coaching?

Si hay algo que justifica un proceso de Psicología Coaching ejecutivo es la mejora de la eficiencia profesional, entendiendo por eficiencia el alcanzar los objetivos con un equilibrio satisfactorio entre los recursos utilizados (tiempo, esfuerzo, recursos personales y recursos materiales). Más allá de un cambio de conducta, con el proceso de Psicología Coaching se consigue un replanteamiento de desde dónde actúas y, por lo tanto, un alcance de logros extra-ordinarios.

Se atienden dos tipos de necesidades:

  1. Necesidades reactivas a las que se trata de ofrecer solución con el proceso de Psicología Coaching.
  2. Necesidades proactivas o de desarrollo que pueden atenderse con un programa mixto de Psicología Coaching , mentoring o formación o coaching de equipos.

Bien por iniciativa de la empresa o bien por iniciativa personal, esta aplicación de la Psicología Coaching se vincula con necesidades empresariales.

¿En qué circunstancias es especialmente útil?

Dificultades en alcanzar los objetivos.
Hábitos de comunicación, relación y/o trabajo poco eficiente.
Indefinición de metas personales y profesionales.
Dificultades en el clima de trabajo.
Asumir nuevos retos profesionales como los que se plantean ante una nueva función.
Adaptarse a nuevas necesidades empresariales.
Desarrollar las competencias de liderazgo, delegación, comunicación, gestión del tiempo, planificación y/o visión estratégica.
Mejorar las relaciones interpersonales.
Clarificar decisiones de carrera y promoción.
Cambiar actitudes y comportamientos poco eficientes.
Equilibrar la vida personal y profesional.
Desarrollar la inteligencia emocional.
Minimizar los costes del reemplazo de colaboradores.
Alcanzar metas profesionales e incrementar la rentabilidad.
Facilitar la incorporación de nuevos profesionales a la organización.

En este tipo de procesos se suele contar con algún tipo de evaluación previa por parte de la empresa o alguna evaluación psicométrica que tiene que ser interpretada por un profesional de la psicología. Esta información ofrece un punto de partida y llegada para el plan de trabajo que permite contrastar los avances y el ROI y REI conseguidos.

En la sesión cero se analizan y establecen los objetivos del proceso conjuntamente entre los representantes designados por la empresa (habitualmente siempre está el jefe directo), el coachee y el psicólogo coach, denominada por esto sesión tripartita
1. También se analiza su realidad competencial actual, las competencias a alcanzar a corto, medio y largo plazo y el desarrollo general esperado del coachee; las expectativas de impacto en su entorno cercano y corporativo del proceso.

Con ello se asegura que el proceso se alinea con las expectativas de la Organización y se establece un pacto de trabajo entre las partes perfectamente alineado con los objetivos.

Objetivos frecuentes:

Facilitar la reflexión del participante para identificar fortalezas, áreas de crecimiento y establecer retos de desarrollo.
Estudio y eliminación de barreras personales ante el avance al reto, generando nuevas conductas que faciliten la consecución de los objetivos.
Fomento de la conciencia y responsabilidad con el objeto de dotar de seguridad,confianza y responsabilidad al directivo.
Optimizar la capacidad de decisión del coachee.
Adquirir una visión sistémica corporativa que le permita desempeñar sus funciones con una mayor eficiencia e impacto organizacional.